07 Ago Cómo conseguir que un niño lea más
(sin convertir la lectura en una obligación)
Muchos padres se hacen la misma pregunta:
¿Cómo consigo que mi hijo lea más?
La preocupación es comprensible. Vivimos en una época en la que los niños tienen acceso inmediato a videojuegos, vídeos cortos, redes sociales y todo tipo de entretenimiento digital. Frente a eso, ¿qué puede hacer un pobre libro, quieto, silencioso y pesado como una vaca en brazos?
Así que parte del truco estará en encontrar el libro adecuado antes de que caten la droga digital. Una vez enganchados, la rehabilitación será más dura. ¡Pero no desfallezcáis, nunca es tarde!
1. No obligues a leer
Puede parecer contradictorio, pero una de las formas más eficaces de alejar a un niño de la lectura es decirle continuamente que lea. ¡Y, peor aún, obligarle!
Todos tenemos algo de rebeldía ante los deberes. Incluso yo protestaría si me obligaran a tomar helado de limón todos los días. Cuando la lectura se asocia con deberes, exámenes o imposiciones, ¿cómo va a aparecer el placer de leer?
Eso no significa que no deba haber momentos dedicados (incluso de forma «obligada») a los libros, sino que conviene hacerlo de forma relajada, por ejemplo leer un cuento antes de dormir, y dejar espacio para que el niño elija y descubra por sí mismo qué historias le interesan.
2. Busca libros acordes a sus gustos
A menudo cometemos el error de elegir libros según lo que nos gustaba a nosotros. Ese soy yo.
Sin embargo, cada lector es diferente.
Si le gustan los misterios, busca misterios.
Si le gustan los animales, busca historias sobre animales.
Si le gustan los videojuegos… ¡Sí! También existen libros inspirados en videojuegos. Puede que para conseguir tu objetivo debas aliarte al enemigo. Lo que haga falta.
El mejor libro para empezar no es necesariamente el más premiado ni el que te gusta a ti, sino el que consigue que quiera leer una página más.
3. No te obsesiones con la edad recomendada
Las edades orientativas son útiles, pero no deben convertirse en una norma rígida.
Muchos lectores de diez años disfrutan con novelas para doce. Otros prefieren libros más sencillos aunque tengan catorce. Yo mismo leo un montón de literatura juvenil. ¡Qué narices! No creo que llegue a disfrutar más con ningún libro de adultos que con Harry Potter o Pippi.
Lo importante es que la lectura resulte entretenida. Y le debe resultar sencilla, porque cuando un libro es demasiado difícil la frustración aparece rápidamente. ¡Por eso los vídeos de TikTok son tan cortos y directos!
4. Permite que abandone algunos libros
Muchos adultos abandonan novelas que no les están gustando.
Los niños también deberían tener ese derecho.
Si un libro no les engancha después de varios capítulos, quizá simplemente no era el momento adecuado para esa historia.
Obligarles a terminarlo puede reforzar la idea de que leer es aburrido. ¡Y eso es lo último!
5. Da ejemplo
Los niños observan mucho más de lo que parece.
Si nunca ven leer a los adultos de su entorno, resulta difícil transmitir la idea de que la lectura es una actividad valiosa y placentera.
No hace falta leer grandes novelas delante de ellos. Basta con que perciban que los libros forman parte de la vida cotidiana.
6. Habla de las historias, no solo de la lectura
A veces preguntamos:
—¿Cuántas páginas llevas?
Pero rara vez preguntamos:
—¿Qué personaje te cae mejor?
—¿Qué crees que va a pasar?
—¿Te ha sorprendido algo?
Las conversaciones sobre historias suelen ser mucho más motivadoras que las conversaciones sobre números.
7. Aprovecha las sagas
Muchos jóvenes lectores desarrollan el hábito de leer gracias a las sagas.
Cuando terminan un libro y ya conocen el mundo, los personajes y los conflictos, sienten curiosidad por continuar.
Por eso las series de fantasía, aventuras o misterio suelen funcionar especialmente bien entre los 11 y los 15 años. Prueba Piedras Verdes o Kinegea, ya verás.
El objetivo no es que lea más. Es que quiera volver a leer.
Cuando un niño encuentra una historia que le emociona, que le hace reír, que le mantiene despierto una página más de lo previsto o que le obliga a pensar en sus personajes durante días, la lectura deja de ser una tarea.
Se convierte en una aventura.
Y ahí es donde nace el verdadero hábito lector.
Porque los lectores no se crean obligándoles a leer.
Se crean dándoles la oportunidad de disfrutar de la lectura.
Y si me preguntáis libros que yo recomendaría para engancharles, os diría:
- Harry Potter y la piedra filosofal
- Matilda, Charlie y la fábrica de chocolate o Danny, el campeón del mundo
- Percy Jackson y el ladrón del rayo
- Nevermoor
- Pippi Calzaslargas
- El Hobbit
- Las crónicas de Narnia
- Cómo entrenar a tu dragón
- La historia interminable
- El castillo ambulante
- Los Cinco
- Los Goonies (sí, también existe el libro)
- Piedras Verdes o Kinegea, por supuesto 😉
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555329
Publicado 17:37h, 04 septiembreSo,I like it
XXX Pictures
Publicado 00:14h, 05 septiembreHonestly, it’s really good